¿Qué tal todo? ¡a mi me va de fábula!

El otro día estuve en la revisión del 5º mes, con nutricionista y cirujano. Ya he perdido 35kg y todo va perfecto. Salí contentísima, le pregunté al cirujano como veía la posibilidad de llegar a mi normopeso… porque seamos realistas, antes de la operación pesaba 155kg, no puedo pretender quedarme en una 38, ¿o si? bueno, me dijo el cirujano que como voy de bien, y el resultado tan positivo en sólo 5 meses me quedaré en mi normopeso!! ¡no me lo puedo creer!

Es más, en la puerta de la nutricionista encontré a una chica que pesaba 151kg antes de operarse, más o menos mi estatura, y dos años después estaba en 65, ¡y seguía perdiendo!

Que para mi lo importante no son las cifras, sino encontrarme bien, poder hacer deporte, ir a la playa, a la piscina!,… si me quedara en 75-85 también sería feliz, pero uf! lo de 65kg es todo un sueño.

También le comenté lo de la prueba del tránsito, puesto que me habían dejado una salida de 21mm en el estómago un cirujano dice que eso será fracaso absoluto y el otro que no, que es mejor. A mi me está yendo bien, no vomito, que sería el problema que podría haber (la otra posibilidad era una salida de 25mm, por lo tanto, más grande). La de 21 a largo plazo hace que sigas comiendo menos.

Y además me dijo tres cosas: “que si fuera al desierto con amigos todos morirían y yo no”, jaja! la obesidad es así, en nuestros días una putada, pero si viviéramos tiempos de falta de alimentos o en África, la selección natural nos elegiría a los obesos.  Otra cosa fue que mi intestino delgado (me cuesta creer que tengo “algo” delgado) ya hacía de ‘almacén’ antes de la operación, vamos, la arquitectura perfecta para engordar sin parar. Y la última es que cuando salga a comer con las amigas, que cada una se pague lo suyo! Amén!!